Durante 2021 la palabra reactivación ha ocupado un lugar preponderante en la cotidianidad y es probable que continúe siendo así durante 2022. Desde que la pandemia comenzó a mostrar los primeros signos de retroceso, las empresas han buscado una pronta reactivación en sus negocios; y esto ha sido posible, en mayor o menor escala, según cada sector de la economía.

Dentro de las empresas en sectores que por su naturaleza debían estar activas, aquellas con mayor capacidad de adaptación han logrado sobreponerse más pronto. Ese es el caso de Legrand, que desde el momento en que inició la crisis, comenzó a diseñar medidas para modificar sus operaciones a nivel mundial y reducir la afectación en su fuerza laboral y su entorno de negocios.

En el caso de Colombia, al contar con la planta local para fabricación de equipos y dispositivos de distribución eléctrica y de comunicaciones, fue necesario que la compañía tomara decisiones efectivas para ajustar su cadena de suministro, distribución y comercialización. Los empleados de diversas áreas como administrativa y comercial, estuvieron cerca de un año bajo la modalidad de trabajo remoto, lo que cambió el relacionamiento no solo al interior de la compañía, sino con clientes y proveedores.

“Hemos logrado innovación, hemos encontrado nuevas formas de hacer las cosas que antes no pensábamos que fuera posible como mantener las reuniones en modalidad virtual o generar negociaciones de forma remota. En general, desarrollar a distancia toda la actividad comercial que antes era cercana y presencial”, explica Ingrid Mendoza, directora de la Regional Andina Sur.

Gran parte de los productos que Legrand fabrica o comercializa en Colombia van dirigidos a segmentos que no podían detenerse o debían mejorar en su infraestructura eléctrica o de comunicaciones tales como hospitales, entidades gubernamentales y empresas de servicios. Los sistemas de distribución o protección de energía son fundamentales en la operación de estos entornos y en Legrand había conciencia de la responsabilidad de continuar funcionando, adaptándose a la cotidianidad.

La compañía se apoyó en herramientas tecnológicas y canales digitales para apoyar a su cadena de distribución. También desarrolló un atractivo plan de incentivos con premios directos, para los puntos de venta y ferreterías, con el fin de motivar sus negocios e impulsar su recuperación.

En Legrand hay un compromiso social muy fuerte con más de 600 familias de sus empleados directos, así como con los aliados y proveedores locales, y en general, con la economía y la recuperación de la economía del país.

“Tuvimos que adaptarnos rápidamente a esta nueva realidad para encontrar oportunidades nuevas; pero también pensamos en la familia y el hecho de compartir un más el tiempo con ella, en medio de una situación tan diferente”, comenta GianPaolo Rossetti, presidente de Legrand en Colombia. “Continuamos y nos adaptamos a la nueva cotidianidad, sin dejar a un lado nuestra responsabilidad”.

Legrand seguirá adelante, sin detenerse, para continuar mejorando vidas y construyendo un país mejor junto a sus colaboradores, clientes y aliados de negocios.